MODULO II
CONTADURÍA I SEMESTRES
SECCIÓN (01)

LA COMUNICACIÓN ORAL:
Es una forma particular de usar el lenguaje y el proceso mediante el cual transmitimos y recibimos datos, ideas, opiniones y actitudes. Se establece entre dos o más personas, su medio de transmisión es el aire y a él debemos la naturaleza social porque si no hubiese esta fuente para comunicarnos de forma universal, no podríamos platicar con nadie.
LENGUAJE CONNOTATIVO:

El lenguaje connotativo es aquel que se emplea en forma simbólica o figurada y no sólo comunica información sino sensaciones y sentimientos. Generalmente es utilizado en el lenguaje cotidiano o coloquial y en los textos literarios.
El lenguaje connotativo se refiere a las posibilidades sugestivas y a veces ambiguas del lenguaje. Connota; sugiere. Las siguientes son algunas de sus características: Posee una estética definida y un estilo. Expresa emociones (es subjetivo), permite una gran variedad de lecturas.
Ejemplo: Más vale pájaro en mano que cien volando.

LENGUAJE DENOTATIVO:

El lenguaje denotativo es el lenguaje objetivo, acorde con la realidad; aquel que se emplea para decir las cosas tal como son o se presentan, con toda claridad, con el ánimo de ser entendido por sus oyentes; sin utilizar ningún tipo de simbología.
El lenguaje denotativo se refiere de modo directo a un hecho o a un dato. Lo denota, lo nombra. Se encuentra en textos no-literarios. Éstas son algunas de sus características: Es más importante el significado que el significante. Su intención es transmitir información. Su lectura no puede cambiarse.
Ejemplo: Hoy asistimos a la universidad y la primera, es la clase de lenguaje y comunicación.




NIVELES LINGUISTICOS DE LA COMUNICACIÓN ORAL:

1.- Nivel fónico: es el nivel de los fonemas y los sonidos a los que se superponen el acento y la entonación. Los fonemas constituyen la imagen mental de un sonido de la lengua que hablamos. 
2.- Nivel gramatical: es el nivel relacionado con las palabras y la manera en la que se combinan sintagmas y oraciones. Es el nivel en el cual se observa que las palabras se usan y como se usan para realizar una función comunicativa a través de frases, oraciones o enunciados.
3.- Nivel léxico-semántico: podemos observar como las palabras que se utilizan en el proceso comunicativo verbal tienen un contenido, un significado que, como vimos anteriormente, puede remitir a un contenido denotativo o a un contenido connotativo.

4.- Nivel Pragmático: este nivel se refiere al hecho de que el lenguaje se ordena de acuerdo con las reglas de uso público. Esto es, el significado de las palabras reside en su uso cultural, regulado y público y, por lo tanto, son las culturas, las "formas de vida", las que confieren significado a los enunciados.

ORATORIA:
El arte de hablar es el arte de persuadir.
Se ha dicho que se aprende a hablar bien, haciéndolo, intentándolo.

Dicción: Es la manera de pronunciar las palabras dentro de las condiciones que rige las reglas gramaticales. El desconocimiento del idioma hace que cometamos muchos errores imperdonables. Por tanto el buen orador debe profundizar en el estudio y la práctica de la Ortología, que nos enseña la correcta pronunciación de las palabras.
LAS CUALIDADES PRIMORDIALES DEL ESTILO ORAL SON:
1.      Claridad.
2.      Concisión.
3.      Coherencia.


4.      Sencillez.
5.      Naturalidad.
Claridad: Un estilo es claro cuando el pensamiento del que emite el mensaje penetra sin esfuerzo en la mente del receptor.
Concisión: Resulta de utilizar solo palabras indispensables, justas y significativas para expresar lo que se quiere decir.
Nota: Es absurdo abusar de la atención de un auditorio durante una hora, cuando el tema puede desarrollarse y agotarse en 30 minutos.
Coherencia: cuando se habla para un público, cuando se comunica oralmente, el orden en el correr de las ideas ha de ser tal, que el oyente no se vea precisado a coordinarlas en su cerebro.
Sencillez: huye de lo complicado.
Naturalidad: Un orador será natural cuando se sirve de su propio vocabulario, de su habitual modo expresivo. Hablar naturalmente es procurar que las palabras y las frases sean las propias, esto es, las que el tema exige, huyendo siempre de la afectación y del rebuscamiento; (pero sin caer en la vulgaridad).
PAUSAS: 
Las pausas sirven para puntualizar los pensamientos. Las pausas de distinta duración nos ayudan a separar las palabras habladas en unidades que tienen un significado en conjunto. La pausa permite fácilmente las inflexiones de la voz, el cambio de tono y de ritmo y en definitiva contribuye, si se hace buen uso de ella, a mantener más viva la atención.
Las pausas pueden ser: Sicológicas, lógicas, afectivas y respiratorias.
Las Sicológicas: se producen cuando el ánimo del orador quiere permitir al auditorio un momento de reflexión.



Las Lógicas: se usan cuando lo exige el contexto de la frase y generalmente son breves, al término de una frase importante, o de mayor duración, cuando se va a abordar un nuevo desarrollo.
Las Afectivas: cuando se desea suscitar la emoción del oyente.
Las respiratorias: cuando agotada la espiración, se hace forzosa inspiración.
RITMO: 
El ritmo está íntimamente relacionado con la velocidad en el habla. Hay momentos en que se ha de hablar con más velocidad que otros. Los contrastes en el ritmo tienen gran importancia para dar expresividad y sentido a nuestra palabra y para retener más fácilmente la atención del que escucha.
TONO: 
Es el grado bajo o elevado de la voz, dependiendo de las vibraciones que producen el sonido. No todas las personas tienen las cuerdas vocales iguales, por eso las voces varían. Hay voces bajas, agudas, suaves, fuertes, dulces, enérgicas, temerosas, agresivas y desagradables. Si se habla muy despacio, resulta aburrido y monótono. Se debe leer con un tono y velocidad de acuerdo al tema, poniendo color y expresiones a lo que se dice.
La Entonación: Es el grado de elocución, inflexión y expresión de la voz alcanzada para lograr una expresión oral de la máxima calidad.
La entonación es la principal característica de la frase, depende de las variaciones de la frecuencia de vibración de las cuerdas vocales.
La entonación abarca la totalidad de la frase y puede contribuir tanto en el cambio de su significado como en la expresión de determinados estados psíquicos o determinados sentimientos (satisfacción, desprecio, ira, etc.).
La Entonación puede ser: ascendente y descendente.
La Ascendente: sugiere interrogación, indecisión, incertidumbre o suspenso.
La Descendente: Sugiere firmeza, determinación, certeza, decisión o confianza.

ÉNFASIS: 
Dar sentido a lo que se dice, acentuar lo que tiene más interés, poner énfasis en aquellas partes, palabras o frases, en las que el emisor quieres llamar la atención de los que le escuchan, es fundamental en la transmisión oral de las ideas.
FLUIDEZ:
Es la facilidad de expresión que hace el habla más comprensible, en toda y elegante.
TIMBRE: 
Es el sonido característico de una voz. Esta cualidad es la que nos permite identificar quien está hablando, sea: por radio, televisión, teléfono o personal, por el solo sonido de la voz. Cada persona tiene su timbre o sonido peculiar de voz, esta dependerá de las condiciones individuales de los órganos fonéticos.
INTENSIDAD: 
Es el mayor o menor grado de fuerza, al emitir sonidos al hablar.
ESTILO: 
El estilo es la manera que cada quien tiene de crear expresiones para comunicar su pensamiento.
Sean cuales fueran las tareas específicas que el orador deba realizar en una disertación y aunque muchas de ellas puedan parecer mecánicas o rutinarias, no puede pasarse por alto la importancia de la posición que ocupa como comunicador social y/o líder de opinión. Por ello, en el orador no sólo se valora la aptitud para el desempeño de las funciones como expositor sino también la idoneidad a través de una serie de cualidades que a nuestro entender debe poseer un orador de éxito y que a continuación presentamos.
1° Cualidades Físicas: Estas cualidades tienen que ver con la apariencia personal del orador, no involucra que sea hermoso o de físico impresionante.


Implica el cumplimiento de una serie de pautas sencillas que le permitan resaltar su personalidad, de tal forma que constituya un conjunto armonioso y estético ante los ojos de los demás.
2 El aseo personal: Es la limpieza, cuidado, compostura y buena disposición de nuestro cuerpo. Ello transmite una agradable impresión a través del sentido visual y olfativo. El acicalamiento en nuestro peinado, maquillaje y perfume permiten un buen acercamiento de los oyentes hacía nosotros. El no bañarse o no cepillarse los dientes, a la larga van produciendo un hedor insoportable o un aliento nada agradable que pondrá una barrera entre nosotros y las personas con las que tratamos. Es recomendable el baño diario, el cambio de ropas con la misma frecuencia, el corte de uñas y de cabello en forma periódica.
3 El vestido: Es la cubierta que nos ponemos en el cuerpo para abrigo o adorno. Involucra el conjunto de piezas que sirven para cubrir nuestro cuerpo, pueden ser formales o informales según la ocasión en la que tengamos que utilizarlo. Constituye la prenda exterior completa de una persona y en el caso de los oradores constituye su uniforme de trabajo; esta vestimenta debe ser la adecuada para cada reunión oratoria debiendo primar los principios de elegancia, limpieza y una correcta combinación de prendas y/o colores. Recordemos que el vestido resalta nuestra personalidad, formalidad y pulcritud.
4 La actitud mental positiva: Es la condición subjetiva de nuestra mente; ésta nos permite tener una actitud mental positiva que nos impulsa a realizar lo anhelado o en su defecto, una actitud mental negativa que sólo apunta a buscar excusas para no realizar lo deseado. Estas actitudes tienen que ver, principalmente, con nuestros pensamientos ya que nuestras acciones son el reflejo de ellos. Por ello, todo orador debe estar imbuido de actitud mental positiva para realizar sus exposiciones con entusiasmo y mucho optimismo; ello se logra a través de la autosugestión y del correcto uso de las técnicas de respiración y de relajamiento.
5 Gozar de buena salud física Un orador con dolor de muela, dolor de cabeza o fuerte dolor de vientre, no podrá realizar con eficacia sus exposiciones, el dolor lacerante lo pondrá de mal humor o lo indispondrá para sus tareas. Lo recomendable es que periódicamente se acuda al médico para un chequeo general y evitar desagradables sorpresas. La labor un tanto estresante, conlleva a padecer de

una serie de dolencias que al no ser atendidas o al ser mal curadas, pueden convertirse en crónicas y mortales. Se debe combinar una buena dieta con ejercicios matutinos para evitar el sedentarismo y las enfermedades psicosomáticas.
6 Gozar de buena salud psíquica: La mente también se enferma y puede producir lamentables estados de distorsión de la personalidad; paranoia, esquizofrenia y aún, psicopatía. Lógicamente una persona con desbarajustes mentales no podrá realizar a satisfacción su labor como orador, casi siempre tendrá problemas con sus superiores, compañeros de trabajo y más aún, con el público oyente. Una visita al psicólogo o psiquiatra es recomendable, pues a diferencia de las enfermedades físicas estas no se manifiestan pasivamente, sino a través de un accionar desequilibrado que perjudica el buen desempeño del orador.
CUALIDADES INTELECTUALES:
Estas cualidades están relacionadas con la facultad para conocer, comprender y razonar; implican un conjunto de características inherentes que todo orador debe desarrollar y utilizar con eficacia. Estas cualidades propias de la actividad mental, están al alcance de todos y sólo requieren de decisión para aplicarlas.
1 Memoria: El poder recordar nombres, rostros, situaciones y la ubicación exacta de documentos o cosas, constituye un requisito indispensable en la labor del orador, ello le permite evocar con facilidad, información que se necesita en lo inmediato. El llamar a las personas por su nombre, luego de haberlos reconocido, constituye una muestra de especial deferencia hacia el público con el que tratamos. Recordar la ubicación de documentos y cosas, nos permite realizar las labores con mayor rapidez. La memoria se ejercita a través de la observación minuciosa, la retención y la evocación.
2 Imaginación: Consiste en la facultad de reproducir mentalmente objetos ausentes; de crear y combinar imágenes mentales de algo no percibido antes o inexistente. El término imaginación, incluye dos características básicas: la renovación o "re experimentación" de lo ya vivido (memoria), y la creación de imágenes mentales que antes no existían (imaginación). Los psicólogos distinguen entre imaginación pasiva, que recupera imágenes previamente percibidas por los sentidos y la


imaginación activa, constructiva o creativa, mediante la cual la mente produce imágenes de sucesos o de objetos poco o nada relacionados.
3. Sensibilidad: Es la facultad de sentir física o moralmente los sentimientos de alegría, pena, dolor, compasión y ternura. Es una cualidad propia de los seres humanos, pero no por ello todos los tienen desarrollados en la misma medida. Existen algunos oradores que parecieran insensibles al dolor ajeno, dan la impresión de no interesarles para nada los sentimientos de sus congéneres. A la larga, estas personas se hacen odiar y son públicamente vilipendiadas. En cambio, un orador que demuestre sensibilidad en su trato y en sus acciones se ganará el cariño y estima de las personas con las que trata.
4. Iniciativa: Es el ideal que nos mueve a realizar algo por voluntad propia sin que nadie nos lo diga, ordene o motive. Involucra la acción de adelantarse a los demás en hablar u obrar, es una cualidad personal que inclina a las personas a realizar acciones para alcanzar una ventaja competitiva. En la mente de todo orador debe estar presente siempre la frase: «la iniciativa es del interesado», si anhelamos lograr un objetivo, no podemos confiar sólo en la voluntad divina o en la buena voluntad de las personas; sino que, como interesados, debemos intervenir directamente para su concretización.
CUALIDADES MORALES:
La moral está relacionada a las costumbres y a las normas de conducta de una determinada sociedad. Por extensión, podemos decir que es el conjunto de normas de comportamiento que debe cumplir un orador, para que exista congruencia entre lo que predica y hace, en el ejercicio de su labor profesional.
1.  Honradez: Es una cualidad que involucra un proceder recto y honesto de parte de un orador. Actuar con honestidad significa, no apartarnos de los cánones morales establecidos por la profesión ya que muchas veces suelen presentársenos oportunidades o propuestas nada decentes, que bien podríamos aprovechar en beneficio nuestro. La falta de honradez significa una falta moral hacia nuestra profesión y el desprestigio para nuestra persona. Un orador que no sea honrado, poco tiempo durará en su trabajo, pues las exigencias de su labor demandan de él, un proceder recto y honesto.


2. Puntualidad: Es la cualidad de hacer las cosas con prontitud, diligencia y a su debido tiempo. Es ser exactos en hacer las cosas a su tiempo y de llegar a los sitios convenidos en la hora establecida. Napoleón Bonaparte solía decir: la hora es la hora... cinco minutos antes de la hora, no es la hora... cinco minutos después de la hora tampoco es la hora. y concluía diciendo: puedo perder una batalla pero nunca un minuto; las batallas se recuperan, el tiempo jamás La puntualidad es en esencia, una cualidad que todo orador debe practicar e interiorizar en su subconsciente.
3. Sinceridad: Es el modo de expresarse libre de fingimiento y mentiras. Involucra hablar con veracidad y sin doblez. En la boca del mentiroso todo se hace dudoso; en cambio, en los labios de una persona sincera, todo es creíble y aceptado con confianza. Un orador debe ser sincero tanto en lo que dice como en lo que hace; existen ocasiones en las que se ve al orador fingiendo, descaradamente, estados de ánimos que no siente para tratar con personas o públicos que no les agrada. Piensa que el fingimiento no se nota, pero es evidente y causa serios problemas en la interrelación con nuestros semejantes.
4. Congruencia: Es la relación que existe entre el pensar y el actuar, relación que muchas veces no es armoniosa, pues a menudo no hacemos lo que predicamos. Un orador puede manifestar en una exposición empresarial, que los cigarrillos son dañinos para la salud y que por eso no debemos fumar, pero al terminar su exposición, compra una cajetilla para fumarlos delante de su sorprendido público. Todo lo que decimos debe tener su contraparte en la acción, caso contrario corremos el riesgo de caer en la demagogia o cháchara barata.
5 Lealtad: Es la cualidad de ser leal; es decir, convertirse en una persona incapaz de traicionar la confianza depositada en uno, o ser incapaz de engañar a quien le ha brindado su consideración. Se entiende por leal a la persona que pese a los graves problemas que se suscitan, no abandona jamás al compañero, jefe o institución para la que trabaja. Dícese, que la lealtad inspira la realización de acciones nobles, altruistas y hasta de sacrificio. Más que una cualidad, es una virtud que todo orador debe practicar a diario como parte de su comportamiento ético y moral.




Comentarios

Entradas populares de este blog

TRABAJO ASIGNADO A ESTUDIANTES DE 5TO. AÑO DEL LICEO BOLIVARIANO "JOSÉ RAFAEL PULIDO MÉNDEZ"

LENGUAJE Y COMUNICACIÓN MODULO I

NOTAS 2 LAPSO DE 5TO. "A"